
© Xavier Blanco 2011.
Este microrrelato participa en el “Primer Certamen de relato corto Los Jardines Secretos”.
El concurso tiene un blog: JARDINES SECRETOS. Ahí podéis leer las bases, ver los textos de los participantes y enviar vuestros relatos.
Todo depende del color del cristal con el que se mira. Blog personal de Xavier Blanco. Reflexiones, ideas, impulsos, pequeñas cosas, microrrelatos, versos, sensaciones...
Este Blog se alimenta de tus comentarios. Si dices algo, sabré que has pasado y me sentiré acompañado. Gracias a tod@s por leer estas páginas.Este blog forma parte de la ABLACC (Asociación de Blogs Literarios que Aceptan Crítica Constructiva). Así que critica sin piedad, pero comenta tus razones, es la mejor forma de aprender.
Es hipnotizador. Casi puedo verte dando latigazos al aire mientras las palabras se ordenan a tu antojo.
ResponderEliminarQué bello, Xavier. Se observa, se toca, se huele. Despierta los sentidos tu jardín.
ResponderEliminarUn saludo.
Montse, Gracias por los comentarios.
ResponderEliminarAlgunas veces echo de menos ese látigo, pero las palabras son demasiado sutiles para ese instrumento, hay que susurrarles, caen como la lluvia y caprichosas te mojan, o te empapan.
Gracis por pasar y comentar...
Sara, entré en la página del Jardín Secreto y me dio esas sensaciones, que he intentado transmitir en el microrrelato, si lo hemos conseguido, misión cumplida. Envié otro, menos sutil, que también está colgado en la página del concurso.
Un abrazo y gracias por pasar por aquí.
Xavier
la mejor de las suertes Xavi , dese ya pienso que serás un finalista y hasta un ganador, tu pluma tiene mucho duende
ResponderEliminary escribir acotado y conciso no es nada fácil
pero tu lo logras fluídamente
un abrazo regrande y las mejores vibras para ti
muchas gracias por tus ánimos, sin duda ahora pondré más ojo en dónde dejo mis respaldos
Elisa, gracias por los ánimos, y por los parabienes. Participando ya lo pasamos bien, los premios quedan muy lejanos, hay mucha calidad en la blogosfera. uno continua siendo un aprendiz de las palabras.
ResponderEliminarUn abrazo amiga,
Xavier
Continuas sorprendiendome, francamente muy magico y deseando recolectar para sobrevivir al gris invierno.
ResponderEliminarMarina
Buscaba el alojamiento de los deseos para poder desterrar los insatisfechos, se interrogaba porque laberintos de la mente hallaría la línea de encuentro con la ilusión perdida, como desearía de nuevo.
ResponderEliminarSe fijó en el escaparate lleno de propuestas, deseos para todos los apetitos, deseos para todos los momentos, deseos de más deseos, esa satisfacción que tan poco dura y que empuja a por la siguiente, en la búsqueda permanente de la consecución.
Cuanto deseo del deseo hace falta para hallar la plenitud ?