El 15 de Octubre toma la calle...es nuestra.
Él seguía con el dictamen: "las pruebas eran necesarias, hemos seguido el protocolo, el diagnóstico no tiene fisuras, usted piensa demasiado, y ese cerebro ya no tiene suficiente memoria, el raciocinio se le bloquea, su capacidad de almacenamiento es insuficiente, cavila mal, medita desordenado, piensa atropelladamente. Lo que yo le diga, su cerebro está obsoleto. No tiene por qué preocuparse, ahora han salido nuevas aplicaciones, nuevos programas que mejoran los recuerdos, que eliminan los malos sueños, que ajustan las hormonas, que eliminan los deseos irrealizables, que… Hágame caso, aquí tiene el catálogo. Le recomiendo el último modelo, bitensión, biodegradable, de fácil conexión, es más caro, pero tendrá cerebro para años y será mucho más feliz".
Antes de decirme adiós volvió a releer mi expediente, a repasar informes, pruebas, folios garabateados. Frunció el ceño, se quedó absorto, pensativo. Colisioné con su mirada… "Espere, espere, estaba releyendo su historial, y esto lo cambia todo: aquí dice que es usted un ser complicado, insatisfecho, demasiado crítico con el sistema, quejoso, malcontento. Un rebelde, un contestatario, un agitador, un subversivo. Devuélvame el catálogo, deberá adquirir éste otro, aquí tiene la receta, es mano de santo, y además este está subvencionado por el Estado al 100%..., hoy le ha tocado la lotería, se han acabado sus problemas. Y no se olvide de las pastillas, las rojas, las mejores para mantener a raya el inconformismo, una cada 8 horas... Que pase el siguiente".
© Xavier Blanco 2011.
El 15 de Octubre toma la calle. Crisis económica, recortes sociales, corrupción política, enriquecimiento de unos pocos, desprecio al ciudadano. Nos recortan el presente y pretenden condenarnos sin futuro. Entre todos podemos cambiar esta realidad que nos oprime, que nos machaca, que nos tritura. Otro mundo es posible. Todos a la calle, tenemos la mejor arma, nuestro cerebro: pensar, reflexionar, compartir actuar. Todos juntos podemos, el día 15 toma la calle, es nuestra.
"Obsoleta, su mente está obsoleta", me dijo el
neurocirujano. "Ya está, eso es
todo", le contesté. Y me miró sorprendido, contrariado diría yo.
Llevo seis meses de calvario: tres analíticas, dos resonancias magnéticas, una placa de tórax, dos electrocardiogramas, una prueba de esfuerzo, una biopsia, dos charlas con el psiquiatra, una visita al neurólogo, tres botes de pastillas, dos frascos de un brebaje oxidado y, para acabar, dos horas esperando en la penumbra de esta consulta. Y me dice que el diagnóstico no deja lugar a dudas. Aquel galeno debía de saber mucho de medicina, pero de la vida, no sabía nada. ¿Obsoleta? ¿Quizás querría decirme que mi mente estaba en desuso? ¿Tal vez el mensaje era que mi sesera estaba estéril, yerma? En barbecho, mi mente está en barbecho, retirada del mundo temporalmente, oxigenándose, esperando mejores tiempos. Ya se lo dije el primer día: "me encuentro bien, pero la mente la tengo en barbecho". Pero los médicos, ya se sabe…
Llevo seis meses de calvario: tres analíticas, dos resonancias magnéticas, una placa de tórax, dos electrocardiogramas, una prueba de esfuerzo, una biopsia, dos charlas con el psiquiatra, una visita al neurólogo, tres botes de pastillas, dos frascos de un brebaje oxidado y, para acabar, dos horas esperando en la penumbra de esta consulta. Y me dice que el diagnóstico no deja lugar a dudas. Aquel galeno debía de saber mucho de medicina, pero de la vida, no sabía nada. ¿Obsoleta? ¿Quizás querría decirme que mi mente estaba en desuso? ¿Tal vez el mensaje era que mi sesera estaba estéril, yerma? En barbecho, mi mente está en barbecho, retirada del mundo temporalmente, oxigenándose, esperando mejores tiempos. Ya se lo dije el primer día: "me encuentro bien, pero la mente la tengo en barbecho". Pero los médicos, ya se sabe…
Él seguía con el dictamen: "las pruebas eran necesarias, hemos seguido el protocolo, el diagnóstico no tiene fisuras, usted piensa demasiado, y ese cerebro ya no tiene suficiente memoria, el raciocinio se le bloquea, su capacidad de almacenamiento es insuficiente, cavila mal, medita desordenado, piensa atropelladamente. Lo que yo le diga, su cerebro está obsoleto. No tiene por qué preocuparse, ahora han salido nuevas aplicaciones, nuevos programas que mejoran los recuerdos, que eliminan los malos sueños, que ajustan las hormonas, que eliminan los deseos irrealizables, que… Hágame caso, aquí tiene el catálogo. Le recomiendo el último modelo, bitensión, biodegradable, de fácil conexión, es más caro, pero tendrá cerebro para años y será mucho más feliz".
Antes de decirme adiós volvió a releer mi expediente, a repasar informes, pruebas, folios garabateados. Frunció el ceño, se quedó absorto, pensativo. Colisioné con su mirada… "Espere, espere, estaba releyendo su historial, y esto lo cambia todo: aquí dice que es usted un ser complicado, insatisfecho, demasiado crítico con el sistema, quejoso, malcontento. Un rebelde, un contestatario, un agitador, un subversivo. Devuélvame el catálogo, deberá adquirir éste otro, aquí tiene la receta, es mano de santo, y además este está subvencionado por el Estado al 100%..., hoy le ha tocado la lotería, se han acabado sus problemas. Y no se olvide de las pastillas, las rojas, las mejores para mantener a raya el inconformismo, una cada 8 horas... Que pase el siguiente".
© Xavier Blanco 2011.
El 15 de Octubre toma la calle. Crisis económica, recortes sociales, corrupción política, enriquecimiento de unos pocos, desprecio al ciudadano. Nos recortan el presente y pretenden condenarnos sin futuro. Entre todos podemos cambiar esta realidad que nos oprime, que nos machaca, que nos tritura. Otro mundo es posible. Todos a la calle, tenemos la mejor arma, nuestro cerebro: pensar, reflexionar, compartir actuar. Todos juntos podemos, el día 15 toma la calle, es nuestra.
Terrorífico de cabo a rabo.... sobretodo el último párrafo.
ResponderEliminarUna crítica bien llevada, Xavier.
ResponderEliminarDe "estar obsoleta" a "piensas demasiado". Solución: pastillas para no pensar. Muy bueno y actual. Me gusta que los escritores tomen partido. Nos vemos en la calle.
ResponderEliminarMuy bueno Xavier. Y el 15-O a por lo que es nuestro
ResponderEliminarExtraordinario, Xavier!!! Más claro ni con agua. A ver si entienden de una vez por todas.
ResponderEliminarJajajaja, veo que yo no soy la única que he tenido problemas con los médicos, y veo que no soy la única que los pongo a parir en mi blog http://soyquejica.blogspot.com Te he conocido gracias a Blog del Día, me ha gustado y me quedo a leerte. Espero pasarme por aquí más a menudo, siempre que el tiempo me lo permita. Saludos!
ResponderEliminarUna muy original forma de expresar lo que muchos sentimos.
ResponderEliminarEl grito en la calle, unidos,que la voz adquiera una fuerza imparable.
Recibe mis saludos.
Xavier, ni por casualidad que se tome nada de nada y los aparatos para el médico. Si nos quitan el inconformismo, nuestra capacidad crítica, nos matan en vida. Es lo que pretenden los sistemas políticos, por eso, como bien etiquetas, mañana debemos demostrar que estamos vivos y que no podrán matarnos así como así.
ResponderEliminarMe encantó tu relato reivindicativo.
Un abrazo.
Xavier está claro que no vamos a tomar esas pastillas. Es bueno tomar partido y demostrarlo con todos los medios a nuestro alcance, escribir es uno y tú lo has expresado muy bien. Nos vemos en la calle...
ResponderEliminarBesitos
Comienzo a desarrollar una "Caleideoscopiomanía" (dícese de una irreprimible necesidad de visitar tu blog). Esta "enfermedad" tiene fácil cura; la lectura de tus textos. La otra "enfermedad", la que describes estupendamente bien en tu micro, la de "pensar demasiado", gracias a Dios no tiene tratamiento posible.
ResponderEliminarUn abrazo,
Nuria
Yo no me fío de nada que subvencione ningún Estado al 100%.
ResponderEliminarPuede que lo mío sea genético. Lo primero que recuerdo que me enseño mi abuelo fue: Al gobierno y al pichón, con perdigón. Lo siguiente fue: si alguien se propone para mandar, sospecha de sus intenciones.
Guardaré tu micro para tenerlo presente cuando intenten endilgarme el mismo diagnostico que a tu protagonista.
Un abrazo, Xavier.
Me ha recordado a las pastillas para no soñar de Sabina. Si fuera médico estaría preocupado, no creo que exista medicina que amortigüe la indignación que sentimos.
ResponderEliminarUn abrazo
Menuda crítica social. MUy adecuado para este 15 de octubre. Ese folleto de protocolo para los inconformistas y revolucionarios subvencionado por el gobierno al 100% no tiene precio. Muy bueno Xavier. Un saludo.
ResponderEliminarCuan afortunados se sentirían muchos gobernantes, y afines a ellos, si tu píldora mágica existiera. Nos adormecen con sus relatos vacíos de contenido y creen que mueven a las masas con sus discursos carentes de realidad social. Piensan que sus seguidores de facebook son la insignia de sus banderas, y se debaten en discursos promulgando "participación social" que no es otra cosa que " a ver qué me dices ...., que tengo prisa ....".
ResponderEliminarPerfecto tu "discurso".
Me quedaré por aquí a ratitos de mi vida.
Laura.
http://demispalabrasylasvuestras.blogspot.com
Gracias a tod@s por los comentarios, por pasar por aquí.Este blog empezó, hace ya algunos meses, como un espacio de comentario político, de opinión personal, aderezado con algunos micros, poemas y otras brevedades. Poco a poco la actualidad cansina, amorfa, inconsecuente ha dejado paso a la ficción. Nos quedan las palabras, y con ellas, sea en verso, en greguería, en microrrelato...,diremos alto y fuerte basta ya, otro mundo mas justo, mas solidario es posible...Os dejo, me voy a la mani.
ResponderEliminarQuejica, Anna, Laura, Bienvenidos al Caleidoscopio.
Nos vimos en la calle. Tú con tus lentes y yo con mi foulard negro.
ResponderEliminarObsoletos. Así parecen los únicos valores que dan sentido al ser humano. Quizá por ello dejamos en barbecho la tierra blanda. Podemos inventar pastillas para no pensar, para no sentir, para no gozar en exceso ni sufrir en demasía. Y ese día glorioso, ¿qué demonios seremos?.
Un abrazo.
Disculpa si sale duplicado.Se me ha volatilizado el comentario y lo repito por si acaso.
ResponderEliminarXavier, de nuevo te felicito por este relato y lo que en él alientas.Este blog es muy importante para mí;desde que lo descubrí no puedo dejar de mirar este caleidoscopio que, en cada giro, me muestra la belleza de sus cristales.
Sí, otro mundo es posible, pero no nos lo van a regalar.Se necesita gente como tú.
Un abrazo solidario.
Albada, nos vimos sin vernos, hay estábamos todos, al unísono, con el mismo grito. Somos mas, tenemos la razón, juntos podemos.Con nuestras ideas obsoletas, por un mundo menos gris, donde reine el arcoiris, obsoletos, porque creemos en las personas, en la solidaridad y en las cosas sencillas. Sí obsoletos, como la tierra donde germinan las simientes.
ResponderEliminarSinrima, gracias por el comentario. Tenemos las palabras, "ese arma cargada de futuro", seguiremos levantando espadas de reflexión, de denuncia, porque este sistema ya no sirve, porque la economía no tiene corazón, no sabe de sentimientos, seguiremos, aunque ellos no quieran, seguiremos por este camino, y allí en el horizonte, debajo de los rescoldos todavía hay fuego, y sale humo de esperanza y libertad.
Un abrazo a las dos,
Estos tiempos "modernos" de permanente crisis existencial, me plantean interrogantes sobre a que identidad se suscribe el hombre actual para hacer frente a los nuevos retos, si la globalización aporta una extensión de los elementos que tenemos en común, más allá de las culturas, los credos e ideales que nos diferencian.
ResponderEliminarHasta donde nos puede servir, una nueva versión de nosotros mismos, para asumir nuestra responsabilidad en parte de la realidad imperante.
Que valores sustentamos que podamos aplicar, para componer un camino existencial más acorde a los deseos y necesidades comunes, fuera de la inducción exclusivista del materialismo, que lleva al destierro del cielo.
Cómo nos proyectamos hacia ese hoy, que pretende ser mañana, cual legado dejaremos, que contenga posiciones avanzadas del pensamiento.
La des-orientación actual nos lleva a una equivocada identificación de lo que somos y pretendemos ser, de la autoría de nuestros propios actos, con la perdida de la creencia en nuestras posibilidades.
" PARA QUE TRIUNFE EL MAL, BASTA CON QUE LOS HOMBRES DE BIEN, NO HAGAN NADA"