
Aquí podéis leer el micro " Amores de Verano".
Aquí lo podéis escuchar...
Todo depende del color del cristal con el que se mira. Blog personal de Xavier Blanco. Reflexiones, ideas, impulsos, pequeñas cosas, microrrelatos, versos, sensaciones...
Este Blog se alimenta de tus comentarios. Si dices algo, sabré que has pasado y me sentiré acompañado. Gracias a tod@s por leer estas páginas.Este blog forma parte de la ABLACC (Asociación de Blogs Literarios que Aceptan Crítica Constructiva). Así que critica sin piedad, pero comenta tus razones, es la mejor forma de aprender.
Xavi, coincido contigo, escuchar los textos le dan una dimensión nueva.
ResponderEliminarun abrazo
Xavier, enhorabuena por la publicación en la Esfera y por la lectura que realizan de tu relato. Me gustó ese aire tan infantil y esas imágenes fantásticas de ese amor de verano a tan temprana edad. Pero es amor eh,
ResponderEliminarUn abrazo.
Nicolás,
ResponderEliminarGracias por pasar por aquí y por dejar el comentario. Este texto me gusta especialmente.
un abrazo
Me encanta este texto con una voz infantil tan certera y clara, es un micro precioso.
ResponderEliminarBesitos
Gracias Elysa. Estos micros de niños son mis preferidos, pero tengo ventaja, con tres hijos siempre es mas fácil ponerse en la piel de un niño.
ResponderEliminarUn abrazo
Bellísimo relato, Xavier. Es cierto que cobra otra dimensión escucharlo en la voz de otra persona. Me pareció tan fresco, colmado de ternura. La mamá del protagonista no puede equivocarse tanto. Si no hay edad para el amor.
ResponderEliminarUn abrazo!!
Ana, gracias por el comentario. Los niños siempre están rodeados de ternura.
ResponderEliminarUn abrazo
Un bonito relato de amores infantiles, esos que como bien dices quedan tatuados. Y leídos por la Voz Silenciosa gana un montón. Fantástica la escena del Tiovivo.
ResponderEliminarXimens, gracias dobles, por comentar y por el esfuerzo suplementario que has tenido que realizar para hacerlo. La blogosfera es una señora muy suya.
ResponderEliminarEstoy contigo esa voz da vida a los relatos.
Un abrazo doble.